Códigos de respaldo en Meefi
Los códigos de respaldo son tu plan de emergencia para entrar a Meefi cuando ninguno de tus otros métodos está disponible: perdiste tu teléfono, desinstalaste tu app de autenticación por error, o simplemente no la tienes a la mano. Son ocho códigos de un solo uso, pensados para sacarte de un apuro puntual, no para reemplazar tu segundo factor del día a día. Esta guía explica qué son, cómo guardarlos, cómo usarlos, y sobre todo qué autorizan y qué no.
Qué son y cuántos tienes
Meefi te da un lote de ocho códigos de respaldo. Cada uno es una cadena de 16 caracteres, mostrada en cuatro grupos de cuatro para que sea más fácil de leer y transcribir a mano. Los caracteres que se prestan a confusión al transcribirlos a mano, como el número 0 o el 1 y las letras O e I, quedan fuera a propósito, así que si un código no te funciona lo primero que vale la pena revisar es que lo hayas copiado tal cual, sin adivinar un carácter parecido. Cada código se usa una sola vez: en cuanto lo usas para entrar o para confirmar algo, ese código específico deja de servir, aunque los otros siete de tu lote sigan disponibles.
A diferencia de tu app de autenticación o tu passkey, un código de respaldo no vive en ningún dispositivo. No hay nada que sincronizar ni ninguna app que abrir: es simplemente una cadena de texto que tú guardas donde decidas, y que Meefi verifica cuando la escribes. Esa misma cualidad —que no depende de ningún aparato— es lo que lo hace útil como último recurso, y también la razón por la que es finito: una vez que usas los ocho, no quedan más hasta que generes un lote nuevo.
Cuándo aparecen y cómo guardarlos bien
Meefi te muestra tus primeros ocho códigos de respaldo como parte obligatoria de la configuración de tu cuenta, junto con tu contraseña y tu segundo factor. Es el único momento en que Meefi te los muestra sin que tú lo pidas: después de eso, solo vuelves a verlos si generas un lote nuevo desde Configuración → Seguridad.
En el momento en que se generan, puedes copiarlos al portapapeles o descargarlos como archivo de texto. Es tu única oportunidad de verlos completos: Meefi no guarda una copia legible de tus códigos, así que si los pierdes sin haberlos anotado en algún lado, no hay forma de recuperarlos, solo de generar un lote nuevo.
Consejo: guarda tus códigos en un gestor de contraseñas, o imprímelos y consérvalos en un lugar seguro fuera de tu computadora o tu teléfono. Si los guardas únicamente en el mismo dispositivo donde inicias sesión, pierdes precisamente la ventaja de tener un respaldo independiente: si ese dispositivo falla o lo pierdes, pierdes también los códigos que se suponía te iban a sacar del apuro.
Cómo usar un código de respaldo para entrar
En la pantalla donde Meefi te pide tu segundo factor, junto a la opción de escribir el código de tu app, encontrarás la opción de usar un código de respaldo en su lugar. Escribe cualquiera de los que aún no hayas usado; no importa si lo escribes en mayúsculas o minúsculas, ni si incluyes los guiones entre grupos: Meefi lo interpreta igual.
Importante: cada código de respaldo se usa una sola vez. En cuanto lo usas —para entrar o para confirmar una acción de seguridad— ese código deja de ser válido, aunque el intento haya sido exitoso. La próxima vez necesitarás uno distinto de tu lote.
Si escribes un código incorrecto varias veces, el límite de intentos es el mismo que aplica al código de tu app de autenticación: después de 5 intentos fallidos seguidos, Meefi bloquea el inicio de sesión durante una hora y te envía un correo con un enlace para desbloquear tu cuenta antes de que termine ese tiempo.
Qué autorizan y qué no
Esta es la parte más importante de esta guía. Un código de respaldo te deja entrar a tu cuenta y arreglar tu propia seguridad cuando algo salió mal: puedes usarlo para cambiar tu contraseña, para registrar una passkey nueva, o para resetear tu app de autenticación. En los tres casos, estás usando el código para recuperar el control de una cuenta a la que ya perdiste acceso por otra vía, y eso es exactamente para lo que existe.
Lo que un código de respaldo nunca autoriza es mover dinero. No sirve para confirmar un envío, una dispersión masiva, repetir una dispersión anterior ni una conversión de divisas. Tampoco sirve para invitar a un nuevo miembro a tu cuenta empresarial. Para cualquiera de esas acciones, Meefi te pide tu passkey o el código de tu app de autenticación; un código de respaldo, aunque sea válido, no pasa esa puerta.
Importante: los códigos de respaldo no autorizan operaciones de dinero bajo ninguna circunstancia. Si alguien obtiene uno de tus códigos, puede en el peor de los casos intentar entrar a tu cuenta o tocar tu configuración de seguridad, pero no puede mover un solo peso desde ahí.
La razón tiene que ver con qué tipo de prueba es cada cosa. Tu passkey y tu app de autenticación viven en un dispositivo que tienes contigo en el momento en que confirmas una operación: eso demuestra algo sobre quién eres ahora mismo. Un código de respaldo es distinto: es material de emergencia que escribiste una vez y guardaste en un papel, un gestor de contraseñas o una captura de pantalla. No demuestra que tengas un dispositivo en la mano, y es finito —solo ocho por lote—, así que reservarlo para recuperar el acceso y arreglar tu seguridad, y no para autorizar pagos, es lo que mantiene ese balance entre conveniencia y riesgo.
Cómo regenerar tus códigos de respaldo
Puedes generar un lote nuevo de códigos de respaldo cuando quieras desde Configuración → Seguridad, sin necesidad de haber usado los anteriores. Es buena práctica hacerlo si sospechas que alguien más pudo haber visto tus códigos actuales, o simplemente si perdiste la copia que habías guardado.
Ve a Configuración → Seguridad.
Selecciona "Generar nuevos códigos" junto a tus códigos de respaldo.
Confirma tu contraseña.
Confirma tu identidad con tu passkey o con el código de tu app de autenticación.
Guarda el lote nuevo de ocho códigos antes de cerrar esa pantalla; es tu única oportunidad de verlos.
Pedirte primero la contraseña y después la confirmación de identidad no es un paso de más: son dos preguntas distintas. La contraseña confirma que sigues siendo tú quien está frente a la pantalla; la passkey o el código de tu app confirman, además, que tienes contigo el dispositivo que Meefi ya reconoce. Regenerar tus códigos toca ambas cosas a la vez, así que Meefi te pide las dos.
Importante: en cuanto generas un lote nuevo, todos los códigos del lote anterior dejan de funcionar de inmediato, incluidos los que no habías usado. No hay forma de tener dos lotes válidos a la vez.
Si se te acaban los códigos
Si usaste tus ocho códigos y no te queda ninguno, genera un lote nuevo lo antes posible desde Configuración → Seguridad, mientras aún tengas acceso a tu cuenta con tu app de autenticación o tu passkey. Quedarte sin códigos de respaldo no bloquea tu cuenta ni afecta tu día a día: solo significa que, si además pierdes tu otro método de acceso, no tendrás ese plan de emergencia disponible hasta que generes uno nuevo.
Si te quedaste sin códigos y, además, perdiste el acceso a tu app de autenticación y no tienes una passkey, contacta a soporte de Meefi. En ese caso alguien deberá verificar tu identidad por otra vía antes de devolverte el acceso, precisamente porque ya no te queda ninguno de los métodos que Meefi normalmente acepta.
Por eso conviene no esperar a quedarte en cero: si notas que ya usaste varios de tus ocho códigos, es un buen momento para generar un lote nuevo mientras todavía tienes uno o más sin usar, en vez de dejarlo para cuando ya no te quede ninguno.
Importante: Meefi nunca te va a pedir que compartas un código de respaldo por correo, teléfono ni chat. Si alguien te lo pide así, no se lo des, incluso si dice ser de Meefi o de tu banco: es un intento de fraude.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos códigos de respaldo tengo?
Ocho por lote. Cada uno se usa una sola vez, así que el número de códigos disponibles baja cada vez que usas uno, hasta que generas un lote nuevo.
¿Puedo usar un código de respaldo para enviar dinero o aprobar una dispersión?
No. Los códigos de respaldo sirven para entrar a tu cuenta y para arreglar tu seguridad —cambiar tu contraseña, registrar una passkey, resetear tu app—, pero nunca para autorizar el envío de dinero, una dispersión, ni una conversión de divisas. Para eso necesitas tu passkey o el código de tu app de autenticación.
¿Necesito guardar mis códigos de nuevo cada vez que inicio sesión?
No. Los guardas una sola vez, cuando Meefi te los muestra por primera vez o cuando generas un lote nuevo. Después solo los usas cuando los necesitas, hasta agotarlos.
¿Puedo generar códigos nuevos si todavía me quedan algunos sin usar?
Sí. No necesitas esperar a quedarte sin códigos para regenerarlos; puedes hacerlo cuando quieras desde Configuración → Seguridad. Ten en cuenta que, al hacerlo, los códigos que no habías usado también dejan de servir.
¿Un código de respaldo reemplaza mi app de autenticación o mi passkey?
No. Es un método aparte, pensado solo para cuando los otros no están disponibles. Tu app de autenticación y tu passkey siguen siendo tu segundo factor de todos los días; los códigos de respaldo son el plan B.
¿Qué pasa si pierdo mis códigos de respaldo y también mi teléfono?
Si además tienes una passkey en otro dispositivo, puedes usarla para entrar y generar un lote nuevo de códigos. Si no tienes ninguna otra forma de probar tu identidad, contacta a soporte de Meefi para recuperar el acceso a tu cuenta.
¿Qué pasa si intento usar un código que ya usé antes?
Meefi lo rechaza igual que rechazaría un código incorrecto, y cuenta como un intento fallido para efectos del límite de intentos. Un código usado no vuelve a estar disponible bajo ninguna circunstancia; necesitas uno distinto de tu lote.
¿Puedo compartir un código de respaldo con alguien de confianza, como un contador o un asistente?
No. Trátalo con el mismo cuidado que tu contraseña. Un código de respaldo, en las manos equivocadas, alcanza para entrar a tu cuenta o para tocar tu configuración de seguridad; no lo compartas con nadie, sin importar el motivo.
